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Equilibrar
Diseño y Contenido
Muchas veces los diseñadores
inexpertos de aplicaciones multimedia tienen como regla
de oro la famosa frase de que “una imagen vale más
que mil palabras”. Esto les conduce a recargar excesivamente
la aplicación con imágenes, videos, música
y otros elementos que, si bien pueden quedar muy bien
estéticamente, no ayudan a cumplir los objetivos
del programa. Incluso puede ocurrir todo lo contrario
y que el exceso de elementos produzca un desvío
de la atención del usuario.
El problema de esto no es solo el coste económico
extra para el desarrollo de estos añadidos, sino
la sobrecarga que implican en medios con limitaciones
técnicas, como es el caso de Internet. En este
caso en particular, el tiempo de carga es crítico
para el éxito de la página Web, como explicaremos
en el apartado dedicado a la usabilidad en páginas
Web.
En definitiva, todos los elementos multimedia que forman
la aplicación han de ser homogéneos, formando
un todo que nos ayude a transmitir nuestro mensaje, lo
que nos conduce a llevar a buen término el objetivo
que nos habíamos propuesto. No han de haber elementos
de sobra ni carecer de ellos, simplemente han de haber
los elementos necesarios. |