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Facilidad
del manejo de la aplicación
¿Cuántas
veces nos hemos visto en la situación de estar
utilizando un programa y llegar a un punto desde el que
no se sabe como volver atrás?
Generalmente
el diseñador de aplicaciones es un usuario subjetivo
del programa que está creando, es decir, sabe perfectamente
como manejarlo y como encontrar rápidamente todas
sus opciones. El problema de esto es que en ocasiones
no tiene en cuenta los niveles de experiencia del usuario
medio. Actualmente, a pesar de que mucha gente vive en
contacto con el mundo de la informática, en principio
no tienen el nivel de conocimientos de un profesional
de dicho campo. Por eso no se debe presuponer que el usuario
sabrá desenvolverse con la misma facilidad que
nosotros la primera vez que use el programa.
Para solucionar este problema surgió inicialmente
la usabilidad. Como se ha definido anteriormente, la usabilidad
se centra en conseguir facilidad e intuitividad en el
manejo de las aplicaciones.
La facilidad de uso es el núcleo de la usabilidad.
El éxito de una aplicación descansa sobre
dos pilares fundamentales: que sea útil (que cumpla
las expectativas del público objetivo) y que sea
fácil de utilizar. La usabilidad se encarga de
esta segunda cuestión, dejando la primera en manos
del desarrollador de contenidos.
Como ya se mencionó anteriormente en el estudio
sobre la banca online, se ha comprobado que un mayor grado
de usabilidad en una página web (y por extensión,
en cualquier aplicación) proporciona un incremento
en la utilización de la página o aplicación,
con los beneficios que esto conlleva a la empresa. Por
ello, hemos de centrar parte de nuestros esfuerzos en
proporcionar usabilidad a la aplicación.
¿Qué podemos hacer para que nuestra
aplicación sea fácil de usar?
Explicaremos
varios puntos a tener en cuenta que son considerados los
fundamentales.
- Incluir controles de navegación.
Este es un punto fundamental de la usabilidad. Nunca hay
que olvidar incluir en la aplicación los controles
necesarios para moverse a través de las pantallas
que van apareciendo durante el uso del programa. Estos
controles de navegación deberían incluir,
como mínimo, el retorno al menú principal
de la aplicación, el retorno al menú de
la sección actual y el retorno a la pantalla previamente
visualizada. La única excepción a esta regla
pueden ser las páginas Web, ya que en ese caso
se suele recurrir a utilizar los controles del propio
navegador Web. Sin embargo, incluso aquí es muy
recomendable proporcionar unos controles de navegación
mínimos que formen parte de la propia página
WebMinimizar el número de menús. Hay que
encontrar un equilibrio entre el acceso rápido
a toda la funcionalidad de la aplicación y el exceso
de opciones disponibles en una misma pantalla. No se puede
pretender que toda la información esté a
un solo clic de distancia, pero tampoco hay que esconderla
dentro de menús y submenús. No existe una
regla general que se pueda aplicar para conseguir este
equilibrio, ya que esto dependerá de la naturaleza
de la información que se quiere transmitir. Se
ha de buscar en cada caso la mejor organización
de los datos para facilitar el acceso a ellos. En cualquier
caso, no hay que confundir esta organización de
los datos con la organización puramente funcional
que se trata a continuación.
- Estructurar correctamente la aplicación.
Según que tipo de aplicación se está
creando, es conveniente adoptar una organización
distinta de las distintas pantallas u opciones disponibles
en el programa. Sea cual sea la que se elija siempre se
ha de evitar la aparición de caminos sin retorno,
es decir, evitar llegar a un punto del que no hay forma
de salir, al menos de manera natural. Los posibles tipos
de estructuras son:
Jerárquica
La estructura jerárquica, es la típica estructura
de árbol, en el que la raíz es la hoja de
bienvenida.
Esta hoja se puede tamb ién sustituir por la hoja
de contenido, en la que se exponen las diferentes
secciones que contendrá nuestro sitio. La selección
de una sección nos conduce asimismo a una lista
de subtemas que pueden o no dividirse. Este tipo de organización
permite al lector conocer en qué lugar de la estructura
se encuentra, además de saber que, con forme se
adentra en la
estructura obtiene información más específica
y que la información más general se encuentra
en los niveles superiores.
Lineal
La estructura lineal es la más simple de todas,
la manera de recorrerla es la misma que si
estuviésemos leyendo un libro, de manera que estando
en una página, podemos ir a la siguiente página
o a la anterior. Esta estructura es muy útil cuando
queremos que el lector siga un camino
fijo y guiado, además impedimos que se distraiga
con enlaces a otras páginas. Por otra parte podemos
causar a lector la sensación de estar encerrado
si el camino es muy largo o poco interesante. Este tipo
de estructura sería válido para tutoriales
de aprendizaje o tours de visita guiada.
Lineal
con jerarquía
Este tipo de estructura es una mezcla de la dos anteriores,
los temas y subtemas están organizados
de una forma jerárquica, pero uno puede leer todo
el contenido de una forma lineal si se desea.
Red
La estructura de red es una organización en la
que aparentemente no hay ningún orden establecido,
las páginas pueden apuntarse unas a otras sin ningún
orden aparente.
Este tipo de organización es la más libre,
pero también es la más peligrosa ya que
si no se informa al lector de en dónde se encuentra,
puede perderse o puede no encontrar lo que anda buscando
o no llegar a ver lo que le queremos mostrar. Por eso
es muy recomendable asociar la estructura de las páginas
con alguna estructura conocida, como por ejemplo la de
una ciudad.
- Proporcionar
ayuda al usuario. Un error frecuente cuando se
crea una aplicación es creer que su manejo es suficientemente
sencillo para que cualquier persona comprenda su funcionamiento.
Aún en el caso de que esto sea cierto, conviene
proporcionar siempre alguna opción de ayuda, donde
se explique como funciona la navegación y donde
acudir para buscar alguna opción especifica (por
ejemplo, indicar como se puede imprimir la información
que hay en pantalla). Esta ayuda debe estar disponible
en cualquier momento, aunque en ocasiones pueda parecer
que está de sobra.
-
Intuitividad. No basta con que no haya menús
de sobra ni que las distintas opciones del programa estén
bien organizadas. Dicha organización es algo interno
al programa y lo importante es hacer que el usuario comprenda
de manera natural esta estructura. Para ello es necesario
que todas y cada una de las opciones y controles de navegación
sean auto explicativos, que sea previsible que efecto
va a tener cada una de nuestras acciones en el programa.
El ejemplo
más típico, que el icono de ayuda sea un
símbolo de interrogación.
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