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Origenes de la Informatica Parte II

Ultima actualización hace 178 días por gouchan

LAS MÁQUINAS DE BABBAGE

En el siglo XIX surge una personalidad fundamental que impulsa con su entrega y dedicación la creacion de estas máquinas matemáticas, como él mismo solía denominarlas. Esta personalidad no es otra que la del científico Charles Babbage. Constreñido por una parte por las limitaciones tecnólogicas de la época y por otra por el poco interés de la sociedad por este tipo de máquinas, Babbage encontró numerosos obstáculos para sacar adelante sus proyectos. La complejidad mecánica que presuponían la mayoría de sus diseños chocaba frontalmente con las posibilidades reales de la tecnología en su época y además su limitada disponibilidad económica le privaba en la mayoría de las ocasiones de llevar adelante sus ideas. De esta forma, uno de sus primeros y más ambiciosos proyectos, la construcción de la máquina diferencial en el año 1823, tuvo que ser finalmene abandonado por problemas económicos tras cinco años de intenso trabajo.

Sin desanimarse por ello, Charles Babbage se embarcó en otro proyecto que el mismo denominó máquina analítica. La peculiaridad de esta máquina estriba en que podía utilizar la parte de los resultados obtenidos en su utilización como datos de entrada para realizar nuevos cálculos con ellos. En palabras textuales del propio científico era una máquina que se mordía la cola. Una serie de engranajes y manivelas permitían ajustar los datos de entrada y las operaciones a realizar con ella y obtener los resultados.

La máquina analítica utilizaba tarjetas perforadas para mecanizar su trabajo. Desgraciadamente, tampoco en esta ocasión Babbage llegó a ver perfeccionado y culminado su proyecto.

Pero la principal novedad de su invento surgía en el concepto de máquina programable aunque, no obstante, se tratará siempre de un programa externo al artefacto en cuestión.

AVANCES TECNOLÓGICOS

A pesar del extraordinario talento con que contaban estos primeros científicos, a menudo sus ingenio encontraba barreras en la época. Hubo que esperar hasta mediados del siglo XIX para que el descubrimiento de la electricidad supusiera el inicio del paulatino declive de la mécanica como ciencia utilizada fundamentalmente en la construcción de las máquinas calculadoras. Así, a partir de entonces, las ruedas y engranajes fueron sustituidos por nuevos componentes que, aunque también de tamaño considerable, simplificaban el diseño de las máquinas. En este sentido, una de las primeras máquinas que utilizó los principios de la electricidad y que tuvo cierta difusión en su época fue la máquina tabuladora de Herman Hollerit. Esta, de grandes dimensiones y dotada de un panel frontal con numerosas esferas númericas, permitió establecer un cómputo fiable del resultado de las elecciones norteamericanas en el año 1890 y en breve lapso de tiempo de diez días, lo que supuso una auténtica revolución para la época, puesto que el proeceso de recuento de votos tradicionalmente llevaba aparejado un tiempo muy superior y un margén de error igualmente elevado.